Elysia chlorotica, la babosa que hace fotosíntesis

Elysia chlorotica, la babosa que hace fotosíntesis

Las babosas, en general, no nos impresionan muy seguido. Pero, si nos enteramos que existe una babosa de mar de color verde que es capaz de absorber las partes de una alga que generan energía a partir de la luz solar e incorporarlas a su propia biología, la situación es muy diferente. A continuación hablaremos de Elysia chlorotica, la babosa con la capacidad fotosintética de una planta.

Elysia chlorotica
Foto extraída de Karen N. Pelletreau et al.

Habitat de Elysia chlorotica y diferencias con otros animales con hábitos similares

Elysia chlorotica vive en zonas intermareales entre Nueva Escocia y Massachusetts, así como también en Florida. Tiene aproximadamente 5 centímetros de largo y se alimenta de un tipo de alga llamada Vaucheria litorea, aunque no la digiere completamente. 

Se sabe que otros animales incorporan algas para beneficiarse de la capacidad de las mismas para fotosintetizar o generar energía del sol. Las algas tienen organelas llamados plástidios, que pueden convertir la luz solar en azúcar mediante el proceso de fotosíntesis. 

Por ejemplo, muchas especies de almejas gigantes tienen una relación simbiótica con las algas. Las algas viven en la parte de la almeja que está expuesta a la luz solar. A cambio de un lugar para vivir, las algas producen glicerol y alimentan a la almeja.

En una relación aún más extraña, muchos embriones de salamandra manchada realmente tienen algas viviendo dentro de sus células. Los embriones producen desechos ricos en nitrógeno, lo que ayuda a las algas con la fotosíntesis. Las algas aumentan el contenido de oxígeno del agua, lo que ayuda a los embriones a desarrollarse.

Pero en Elysia chlorotica lo que sucede es algo un poco diferente…

Breve descripción del proceso

Como juvenil, Elysia chlorotica incorpora a Vaucheria litorea, una especie de alga parda fotosintética. La estructura de estas algas pardas se presta para una incorporación eficiente ya que no tiene paredes entre las células de su cuerpo. E. chlorotica luego digiere los núcleos de las algas, pero almacena sus plástidos en el revestimiento de su intestino. Una vez que la babosa ha ingerido los “paneles solares” de las algas, sobrevive con la fotosíntesis durante los restantes seis u ocho meses de su vida. A su vez, E. chlorotica usa su propio genoma para mantener a los plástidos operando dentro de su propio cuerpo durante el resto de su vida.

Elysia chlorotica plastidos y lipidos robados
Imagen microscópica donde se muestran plástidos de algas robadas (en verde) y lípidos (en amarillo) dentro del sistema digestivo de Elysia chlorotica. Foto de KAREN N. PELLETREAU/UNIVERSITY OF MAINE.

Lo llamativamente curioso de este hecho, es que los autores del trabajo señalan que hay una única forma para que los plástidos incorporados dejen de funcionar. Para que esto suceda, la babosa debe cumplir su ciclo de vida y morir. Mientras este individuo siga vivo, los plástidos incorporados seguirán siendo activos, proveyendo de energía a Elysia chlorotica.

A continuación les dejo un video interesante.

Muchas gracias por leer hasta el final. Espero te haya gustado y, sobretodo, que haya podido responder la pregunta para que así puedas comentarlo con tus amigos.

SI EL POST TE GUSTO, POR FAVOR COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS, ¡ME AYUDARÍA MUCHO!!

Cualquier duda, consulta, sugerencia o comentario, podes dejarlo en la caja de comentarios de aquí abajo. Si por otro lado deseas suscribirte para recibir una notificación cada vez que suba algo nuevo y sorprendente como esto, haz click aquí. Es muy sencillo! Sigamos liberando nuestro biólogo interno!!